2024 | Million Belay | Issue 1 Políticas para la agroecología

Opinión: Cinco estrategias para una política alimentaria africana

El sistema alimentario de África está fallando. La inseguridad alimentaria, la desnutrición, las enfermedades no transmisibles, los desastres ambientales, la erosión cultural, la disminución del acceso a alimentos y la inequidad en el sistema alimentario están en aumento.

Las políticas sobre el uso de la tierra, la gestión del agua, la soberanía de las semillas y el acceso al mercado deben complementarse y reforzarse mutuamente.

Narrativas engañosas, a menudo influenciadas por actores externos, están moldeando las decisiones políticas y resultan en políticas que no responden a las necesidades y realidades locales. Entre estas narrativas está la creencia de que África no puede alimentarse a sí misma sin agroquímicos y semillas modificadas genéticamente, que su agricultura debe adaptarse a las demandas del mercado, y que solo el conocimiento científico es válido.

Este problema se agrava por la incoherencia política, que produce estrategias fragmentadas e ineficaces. Los movimientos sociales también carecen de espacio político, lo que dificulta la acción desde la base y el cambio de políticas. Además, las soluciones innovadoras y las realidades locales a menudo se pasan por alto y no se reflejan adecuadamente en la formulación de políticas, generando una brecha entre lo que se plantea en las políticas y la realidad práctica.

Para contrarrestar esto, creo que debemos adoptar las siguientes cinco estrategias de defensa política para asegurar un sistema alimentario coherente y amplio para África:

  1. Definir las necesidades del sistema alimentario de África y cómo alcanzarlas. Es fundamental promover conceptos y valores como la agroecología, la soberanía alimentaria y la biodiversidad para construir un sistema alimentario sostenible, justo y resiliente en África. Esta visión debe guiar las reformas políticas, las inversiones en agricultura sostenible y el apoyo a la economía alimentaria local. Es crucial crear espacios para el diálogo y la colaboración entre las partes interesadas, asegurando que esta visión sea práctica y aspiracional.
  2. Cuestionar el enfoque actual del sistema alimentario de África. Es importante evaluar las políticas y prácticas alimentarias vigentes para identificar y criticar sus debilidades en términos de soberanía alimentaria, sostenibilidad, acceso equitativo y otros valores clave
  3. Proponer políticas alimentarias y agrícolas coherentes e integradas. Necesitamos diseñar propuestas políticas específicas, basadas en evidencia, que aborden el uso de la tierra, la gestión del agua, la soberanía de las semillas y el acceso al mercado de manera integrada. Estas políticas deben apoyarse mutuamente. Es esencial promover medidas y mecanismos que apoyen a los/as pequeños/as productores/as, impulsen la agroecología y protejan a los/as trabajadores/as del sistema alimentario. Además, es necesario fomentar la colaboración intersectorial para mejorar la coherencia y efectividad de las políticas.
  4. Organizar, hacer campaña y lobbying para reformar el sistema alimentario de África. Para influir en las políticas y en la opinión pública, debemos participar en campañas, redactar documentos de política, realizar investigaciones y trabajar con los medios de comunicación. Esto requiere objetivos claros, tácticas definidas y la participación de una amplia coalición de productores/as, organizaciones de la sociedad civil, académicos/as y consumidores/as.
  5. Construir un movimiento alimentario africano diverso e inclusivo. Fomentar un movimiento alimentario que incluya a personas de todos los sectores del sistema alimentario implica crear espacios para compartir experiencias y colaborar en objetivos comunes. Debemos invertir en el desarrollo de liderazgo, capacitación y fortalecimiento de redes, empoderando a las personas y organizaciones. Al promover valores de solidaridad, equidad y justicia dentro del movimiento, podemos garantizar que esté impulsado por las necesidades y aspiraciones de las comunidades, convirtiéndolo en una fuerza colectiva y transformadora.

Estas estrategias deben aplicarse a nivel local, nacional y continental. Es crucial incluir múltiples voces, especialmente las de pequeños productores, mujeres y grupos marginalizados, así como funcionarios gubernamentales, académicos/as y miembros de la comunidad, para que las políticas sean inclusivas y representativas de todos los acotresinteresados y para promover un cambio significativo en la política alimentaria.


Autor: Million Belay es el coordinador general de la Alianza por la Soberanía Alimentaria en África (AFSA) y miembro del Panel Internacional de Expertos en Sistemas Alimentarios Sostenibles (IPES-Food). Contacto: millionbelay@gmail.com

Este artículo forma parte del número 1-2024: Políticas para la agroecología