septiembre 27, 2024 | Sadaf Javed | Issue 1 Políticas para la agroecología

Atrapados entre aspiraciones y ansiedad: los productores del Himalaya enfrentados a la certificación orgánica impulsada por el estado

Cultivar en las montañas rugosas del Himalaya, en el estado indio de Uttarakhand, presenta grandes desafíos. Durante generaciones, los productores de pequeña escala han dependido de prácticas agroecológicas tradicionales conocidas como ‘Baraanaja’, las cuales les han permitido sostener sus medios de vida y mantener la salud de sus suelos. Sin embargo, desde que el gobierno comenzó a promover la agricultura orgánica certificada, y a pesar de las promesas de mayores ingresos, los productores han enfrentado obstáculos significativos para proteger sus medios de vida, sus tierras y sus tradiciones.

El impulso del gobierno hacia la certificación orgánica

La agricultura orgánica certificada está ganando terreno a nivel mundial como una alternativa a la agricultura industrial, principalmente porque promueve prácticas sostenibles y genera oportunidades de ingresos para los productores. En los últimos años, el gobierno indio ha abrazado con entusiasmo el movimiento orgánico, contraponiéndolo con la agricultura tradicional Baraanaja, a la que considera “no productiva”, y presentando la transición hacia la producción orgánica como “innovadora” y “revolucionaria”.

La certificación orgánica se introdujo por primera vez en 2002 en Uttarakhand a través de una serie de proyectos del Banco Mundial, donde la producción agrícola es conocida como “orgánica por defecto” debido al uso mínimo de productos químicos por parte de los agricultores locales. El programa se inició en las llanuras de la región de Terai, donde la disponibilidad de tierras consolidadas y la capacidad de proporcionar riego permitieron el éxito de cultivos comerciales, como las abundantes cosechas de arroz basmati. Impulsado por estos resultados prometedores, el gobierno estatal expandió agresivamente el proyecto, enfocándose en productores pequeños, marginales y de subsistencia, con el objetivo de convertir a Uttarakhand en un líder en la producción de productos orgánicos.

Agricultura tradicional Baraanaja

El sistema de cultivo Baraanaja, prevalente en Uttarakhand, implica el cultivo conjunto de una variedad de cereales, legumbres, granos y verduras. Este enfoque agroecológico cumple múltiples funciones: garantiza la seguridad alimentaria, apoya las necesidades del ganado y promueve la salud del suelo y la ecología local. La relevancia de la agricultura al estilo Baraanaja se debe en gran parte a un movimiento social local conocido como Beej Bachao Andolan (Movimiento por la Salvaguarda de las Semillas), que se inspiró en el célebre Movimiento Chipko de Uttarakhand.

La certificación orgánica se está promoviendo en Uttarakhand a través de varios esquemas financiados por el gobierno federal, incluyendo el Esquema de Desarrollo Agrícola Tradicional (Paramparagat Krishi Vikas Yogna, o PKVY). Este programa utiliza el Sistema de Garantía Participativa (SGP) de IFOAM-Organic International, que ofrece una alternativa a la certificación orgánica de terceros, basada en principios acordados por la comunidad, lo que implica menores costos y una administración más sencilla. Mientras que la certificación de terceros suele enfocarse en mercados globales, el SGP abre oportunidades en mercados locales o nacionales para los productores de pequeña escala. El PKVY se dirige a productores independientes que, en promedio, cultivan dos hectáreas de tierra en el estado. El gobierno afirma que iniciativas como el PKVY son fundamentales para estabilizar los medios de vida agrícolas y frenar la migración masiva de las áreas montañosas de la región.

Un cartel publicitario del gobierno destaca la incorporación de 90,000 hectáreas al esquema de agricultura orgánica PKVY y la compensación proporcionada a 102,577 productores a través del Esquema de Seguro de Cultivos del Primer Ministro en Uttarakhand. Foto: Sadaf Javed

Bajo este esquema, el estado clasifica tierras agrícolas específicas como orgánicas y ayuda a agrupar las fincas de pequeños propietarios en clústeres. Estos “clústeres” se centran en cultivar productos específicos para fines comerciales, como mijo, lentejas, verduras, frutas o plantas medicinales. La capacitación es proporcionada por agencias facilitadoras como los consejos regionales, junto con orientación sobre la adquisición de insumos orgánicos, actividades en la finca y gestión post-cosecha, incluyendo estrategias de marketing, todo ello con el enfoque en maximizar el rendimiento por hectárea. Además, los productores reciben subsidios para asistencia material, que incluyen fertilizantes y pesticidas orgánicos, estiércol, semillas, sistemas de compostaje y kits de vermicompost.

Lecciones de ‘Sikkim Orgánico’

Un esquema similar implementado entre 2003 y 2016 en Sikkim, otro estado montañoso en el noreste del país, llevó a una transición “100% orgánica”. Las intervenciones gubernamentales a gran escala en el sector orgánico de Sikkim han servido de inspiración para los responsables de políticas en otros estados indios, y su caso se ha convertido en un referente para la transformación de la agricultura orgánica en el Sur Global, especialmente en países vecinos como Sri Lanka y Bután. Sin embargo, diversos estudios e informes destacan inconsistencias en la narrativa de éxito del modelo de agricultura orgánica de Sikkim, con brechas y debilidades que requieren atención e intervención urgentes. Por ejemplo, la eliminación gradual de productos químicos en Sikkim no coincidió con un aumento paralelo en la disponibilidad y accesibilidad de abono orgánico, lo que resultó en desafíos de producción. Más allá de esto, el éxito en satisfacer el creciente mercado de productos orgánicos en Sri Lanka y Bután ha tenido un costo en las prácticas agrícolas y cultivos indígenas y tradicionales.

Baraanaja vs. agricultura orgánica certificada

La reciente integración del modelo Baraanaja por parte del gobierno estatal en el esquema PKVY de Uttarakhand bajo la etiqueta de “agricultura orgánica certificada” ha sido decepcionante para los pequeños pequeños y productores marginales. A pesar de la supuesta dependencia de “confianza, redes sociales, intercambio de conocimientos y transparencia”, que normalmente está en el corazón de la certificación SGP, las directrices, procedimientos e instrucciones han socavado la autonomía de los productores, su poder de decisión y la dinámica comunitaria.

Las directrices, procedimientos e instrucciones han socavado la autonomía de los productores, su poder de decisión y la dinámica comunitaria.

Por ejemplo, para obtener la certificación final (SGP-Orgánico) para sus cultivos, los productores deben pasar al menos tres años en transición (SGP-Verde). Durante este período, se requiere que se sometan a revisiones por pares para verificar su cumplimiento con las directrices SGP para los estándares de agricultura orgánica. Este escrutinio por parte de otros productores ha llevado a tensiones interpersonales aumentadas a nivel comunitario.

El modelo de producción en clústeres agrava aún más estos desafíos al obligar a los productores participantes a centrarse en cultivar un solo cultivo común. Según el sitio web de SGP India, la conversión parcial y la producción paralela no están permitidas. Esto es arriesgado para los productores de pequeña escala, ya que son más vulnerables a los choques económicos y climáticos cuando sus otros cultivos estacionales son marginalizados. Además, el plan pasa por alto el complejo sistema de múltiples cultivos que son esenciales para la comunidad y su ganado.

No es sorprendente que este enfoque en el rendimiento sobre la calidad y la diversidad represente una amenaza significativa para los sistemas de cultivo resilientes basados en Baraanaja. La ansiedad entre los productores de Baraanaja está aumentando, ya que se ven obligados a elegir entre la búsqueda de ganancias económicas o la preservación de sus prácticas agroecológicas tradicionales.

Como dice el Sr. Vijay Jardhari, destacado activista social, protector de semillas indígenas y agricultor Baraanaja en Uttarakhand: «La agricultura Baraanaja está en el centro de la vida rural, y cada planta cultivada en nuestros campos tiene un propósito distinto. Cualquier cosa que ponga en peligro nuestro patrimonio de semillas diversas, la ecología agrícola general y las relaciones comunitarias, todos ellos elementos cruciales para garantizar la seguridad y soberanía alimentaria a nivel de aldea, es insostenible.”

Izquierda: Una variedad local de lentejas, conocida popularmente como ‘ghahat’, es cosechada y secada al sol para el consumo doméstico. Derecha: Una agricultora muestra su producción orgánica en Almora. Fotos: Sadaf Javed.

Desafíos en el mercado

Bajo este programa, durante las últimas dos décadas, el número de productores orgánicos certificados y clústeres agrícolas en el estado de Uttarakhand ha aumentado rápidamente. Pero llevar los cultivos al mercado es un gran desafío: los productores enfrentan importantes brechas en las estrategias de comercialización del estado para los productos orgánicos.

La ausencia de un sistema de mercado bien estructurado es particularmente problemática. La transición a la certificación orgánica requiere un mínimo de tres años; durante este período, a los productores no se les permite vender sus productos bajo la etiqueta orgánica. El gobierno no proporciona suficientes plataformas para conectar productores y consumidores: el prometido canal de mercado para cada 12 clústeres nunca se materializó, por lo que las únicas opciones son la adquisición directa por parte del gobierno y ocasionales “kisan melas” (mercados de productores) patrocinados por el gobierno. Como resultado, la “mandi” más cercana, o mercado local, que puede estar ubicada hasta 100 kilómetros de los clústeres de agricultura orgánica, es a menudo la única opción para los pequeños agricultores que desean vender su producción.

"Los gastos incurridos a menudo superan los ingresos del mercado" - Dhan Singh, agricultor certificado

Dhan Singh, un agricultor certificado de Uttarakhand, explica: “El camino más cercano a nuestra aldea está a 5 o 6 kilómetros, y para transportar productos orgánicos al mercado local, que se encuentra aproximadamente a 20 o 25 kilómetros, debo contratar una miniván. Los costos de transporte a menudo superan los ingresos que obtenemos del mercado. Además, no hay un área designada para productos orgánicos, lo que favorece a los prodcutores establecidos que venden productos más baratos. Si no logramos vender nuestros productos perecederos, nuestro trabajo se desperdicia y solo terminamos perdiendo dinero.”

Agricultores excluidos

El enfoque de arriba hacia abajo para la formación de clusters orgánicos está moldeado por considerables influencias políticas y burocráticas, y con frecuencia deja de lado cuestiones locales críticas. Las decisiones relativas a la aprobación de clusters, por ejemplo, están centralizadas en oficinas burocráticas en Dehradun, la capital del estado, y a menudo ignoran factores clave que afectan la viabilidad y el éxito de estos clusters. Estos factores incluyen la idoneidad de la tierra y el suelo para la agricultura orgánica, los desafíos relacionados con la vida silvestre, las condiciones climáticas locales erráticas y la disponibilidad de infraestructura de transporte para el acceso al mercado.

Además, la dinámica política local desempeña un papel crucial, ya que los partidos gobernantes aprovechan dichas iniciativas para asegurarse el apoyo político. Un ejemplo destacado ocurrió durante las elecciones estatales de 2022, cuando el Partido Bharatiya Janata (BJP) incorporó la expansión de la agricultura orgánica certificada en su manifiesto y ofreció a los agricultores participantes un beneficio en efectivo anual de 6.000 rupias (72 dólares). Después de conseguir la reelección, el BJP propuso la asignación de 6400 hectáreas de tierras agrícolas para agrupaciones orgánicas adicionales.

Un anuncio en la carretera que promueve la agricultura orgánica bajo el Esquema PKVY. Foto: Sadaf Javed.

Cómo la certificación orgánica podría beneficiar realmente a los agricultores

Las experiencias de los productores de Uttarakhand demuestran que el rápido cambio del estado hacia la agricultura orgánica no debe basarse en un modelo rígido impuesto desde arriba, sino que debe ser matizado, gradual y adaptado a los contextos individuales de los productores. A medida que la agricultura orgánica certificada integra a los agricultores en cadenas de valor globales, es fundamental considerar el contexto local. Las condiciones particulares, las circunstancias de los agricultores y su participación (o exclusión) en las cadenas de valor agroalimentarias impactan significativamente las oportunidades y riesgos que se transmiten a través de la cadena.

Es urgente implementar medidas políticas que prioricen las necesidades de los productores de pequeña escala, garanticen la seguridad ecológica y financiera, y mantengan los principios fundamentales de la seguridad alimentaria y la soberanía alimentaria. Estas políticas deberían incluir el establecimiento y la protección de mercados que ofrezcan precios justos para los productos agrícolas orgánicos, el desarrollo de canales de suministro y comercialización sólidos, así como organizaciones de productores que fortalezcan el poder colectivo de los productores de pequeña escala. También es necesario ofrecer seguros de cultivos y redes de seguridad respaldadas por el gobierno, como el Precio de Apoyo Mínimo para los productos orgánicos.

Los cultivos básicos tradicionales, como el arroz y el trigo, deberían complementarse con cultivos más nutritivos, como el mijo, e integrarse en el sistema de distribución pública del gobierno para las poblaciones más vulnerables, asegurando su cultivo y aumentando las oportunidades de medios de vida. Además, se deben fomentar cooperativas y bancos de semillas comunitarios para fortalecer la diversidad, la resiliencia, la autonomía, la seguridad alimentaria local y la soberanía alimentaria.

Finalmente, es vital capacitar a los/as responsables de la formulación de políticas sobre la distinción entre la agricultura orgánica orientada a la producción y las prácticas de cultivo múltiple agroecológico como el Baraanaja. Las técnicas tradicionales de Baraanaja, que están fuertemente relacionadas con la nutrición familiar y las prácticas culturales, deben ser valoradas y preservadas, en lugar de transformarse en iniciativas inspiradas en el monocultivo. La agricultura orgánica solo puede prosperar de manera equitativa y sostenible cuando se prioriza el bienestar de los productores de pequeña escala, sus medios de vida y sus comunidades.


Autor: Sadaf Javed es candidata a doctorado en la Universidad de Rutgers en Nueva Jersey, EE. UU. Geógrafa humana de formación, su trabajo se centra en las iniciativas de desarrollo agrícola y las respuestas de los agricultores en India.

Fuentes:
  • Challies, E. R. T., & Murray, W. E. (2011). The interaction of global value chains and rural livelihoods: The case of smallholder raspberry growers in Chile. Journal of Agrarian Change, 11(1), 29-59.
  • Meek, D., & Anderson, C. R. (2019). Scale and the politics of the organic transition in Sikkim, India. Agroecology and Sustainable Food Systems, 44(3).
  • Niwarthana, S. S., Dissanayake, N., Thibbotuwawa, M., & Rosairo, H. S. R. (2023). The impact of chemical fertilizers ban on the paddy sector: Propensity score matching and value chain analysis. Feed the Future, 21.

Este artículo forma parte del número 1-2024: Políticas para la agroecología