octubre 14, 2024 | Simba Guzha y Nelson Mudzingwa | Issue 1 Políticas para la agroecología

De tierra estéril a exuberantes plataneros: Cómo los agricultores de Zimbabue allanaron el camino hacia una política nacional de agroecología

Una historia narrada por Simba Guzha y Nelson Mudzingwa

Nelson Mudzingwa transformó un terreno árido en un paraíso, empleando prácticas agroecológicas, pese a los grandes retos ambientales y sociales en su región de Zimbabue. Junto con Simba Guzha, empleado de una ONG, comparte cómo los agricultores pioneros pueden liderar con el ejemplo, impulsando la agroecología y promoviendo cambios innovadores en la política nacional.

Simba: Recuerdo que, hace algunos años, observaba a Nelson mirar con orgullo un barril de hierro rebosante de estiércol de vaca y materiales orgánicos en su pequeña granja en Shashe, Zimbabue. Esta simple estructura, sostenida por varillas de acero, es una hermosa metáfora del viaje transformador de su finca hacia la agroecología. Nelson sacó un puñado de materia orgánica llena de lombrices rojas. Al frente del barril, goteaba un líquido color caramelo a través de un pequeño orificio, que se recogía en un recipiente. Nelson utilizaba tanto ese valioso líquido como el rico compost como fertilizantes orgánicos para sus cultivos.

Nelson: Así es, las lombrices han traído muchos cambios a nuestra finca. Cuando mi esposa y yo compramos este terreno hace diez años, jamás imaginamos que podría convertirse en una isla de prosperidad. Hemos puesto todo nuestro corazón y alma en esta tierra, aplicando prácticas agroecológicas. Hoy, nuestros campos son fértiles y productivos, con árboles frutales autóctonos como marula, musuma, matamba y mutohwe, junto con especies exóticas como plátano, durazno, papaya, mango, aguacate, morera, limón y guayaba. También cultivamos una gran diversidad de cultivos anuales, como sorgo, mijo, maíz, frijoles, caupí, maní, girasoles y sésamo. Además, nuestros pollos, cabras y ganado producen el estiércol que alimenta nuestros cultivos.

Historias de éxito en agroecología como esta son cada vez más comunes en Zimbabue, gracias a un movimiento de aprendizaje entre agricultores que ha impulsado cambios en las políticas nacionales, liderado por pequeños productores como nosotros.

Nelson Mudzwinga y su rico y diverso vermicompost. Foto: Tracey Sibanda.

Sequía e inseguridad alimentaria

Simba: Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, alrededor del 70 % de la población de Zimbabue depende de la agricultura de subsistencia para sobrevivir. La mayoría de estos agricultores son pequeños productores como Nelson, quienes cultivan menos de una hectárea y dependen exclusivamente del agua de lluvia para el riego

Los agricultores enfrentan numerosos obstáculos en este país semiárido, tales como la degradación del suelo, la deforestación, la pérdida de biodiversidad y la contaminación, todo consecuencia de muchos años de una agricultura intensiva en insumos. Además, Zimbabue ha tenido que lidiar con los efectos del cambio climático, incluyendo lluvias irregulares, escasez de agua y fenómenos meteorológicos extremos. La mayoría de los pequeños agricultores luchan por producir lo suficiente para alimentar a sus familias. Según el Programa Mundial de Alimentos, durante la temporada de escasez de 2022/23, más de 3,8 millones de personas en zonas rurales se enfrentaron a la inseguridad alimentaria.

A pesar de estas dificultades, las tradiciones agrícolas en el país son profundamente sociales y cooperativas. Los agricultores se ayudan mutuamente en las tierras durante la temporada de cultivo para asegurar buenas cosechas para todo el mundo, y crean clubes de ahorro conjunto para adquirir ganado, repartiendo luego la carne entre los miembros de la comunidad. Esta estructura colaborativa fue la base que permitió el crecimiento del movimiento agroecológico.

Sembrando las semillas de la agroecología

Nelson: Nosotros hemos vivido muchos de estos desafíos. Temporadas consecutivas de largas sequías y el aumento desmesurado de los precios de las semillas afectaron gravemente nuestra capacidad para obtener una buena cosecha, lo cual fue devastador para mi familia. Tras enterarme de otros agricultores en Shashe que estaban implementando con éxito prácticas agroecológicas, participé en visitas de intercambio, donde aprendí sobre manejo de la fertilidad del suelo, diversificación de cultivos, conservación de semillas, agroforestería, integración del ganado, agricultura de conservación, manejo de plagas, recolección y conservación de agua, apicultura y piscicultura. Empecé a experimentar con estas técnicas en nuestra nueva parcela de tierra.

Un limonero en el jardín agroforestal de la casa de Nelson Mudzwinga. Foto: Tracey Sibanda.

Plantamos una gran variedad de cultivos e integramos árboles en nuestro paisaje agrícola, lo que nos permitió proporcionar sombra, cortavientos y generar ingresos adicionales a través de productos derivados de los árboles, como medicinas. Implementamos técnicas como la recolección de agua de lluvia y el riego por goteo, y adoptamos la práctica del ‘pfumvudza’: riego profundo seguido de acolchado con pasto para mantener la humedad del suelo.

"A medida que más agricultores comenzaron a experimentar con la agroecología, los resultados se hicieron visibles y la emoción fue en aumento."
- Nelson Mudzingwa

Tras ver las prometedoras mejoras en la salud del suelo y el incremento de los rendimientos, mis compañeros agricultores agroecológicos y yo estábamos ansiosos por compartir y difundir estas prácticas por todo el país. A través de ZIMSOFF, el Foro de Agricultores Orgánicos de Pequeña Escala de Zimbabue, organizamos talleres y campañas de concienciación para educar a los agricultores sobre los beneficios de la agroecología, no solo para la salud ecológica, sino también para la equidad social y la prosperidad económica. A medida que más agricultores, incluidas muchas mujeres, comenzaron a experimentar con estas prácticas, los resultados tangibles en el terreno se hicieron evidentes y la emoción continuó creciendo.

Nuestros esfuerzos pronto captaron la atención de los representantes del gobierno local, quienes quedaron impresionados por los resultados que estábamos logrando. Algunos de nuestros agricultores fueron invitados a compartir sus experiencias y éxitos en foros y conferencias agrícolas, donde hablaron con pasión sobre el potencial de la agroecología para transformar el sector agrícola de Zimbabue.

La agroecología como pilar nacional

Simba: De hecho, estos avances agroecológicos también ofrecieron soluciones a la crisis agrícola del país, lo que eventualmente despertó el interés a nivel nacional. El gobierno, deseoso de recuperar el antiguo rol de Zimbabue como «el granero del sur de África», estaba dispuesto a tomar medidas audaces para transformar el sector.

Esto marcó el inicio de un diálogo cooperativo y fructífero entre agricultores y funcionarios del gobierno. En 2022, Nelson y su comunidad participaron activamente en el proceso de desarrollo de políticas, abogando por enfoques holísticos, amigables con el medio ambiente y centrados en las personas, para promover la sostenibilidad. Además, impulsaron la provisión de recursos, orientación e incentivos que faciliten la transición hacia la agroecología. Como resultado, la promoción de la agroecología, los medios de vida sostenibles, los ecosistemas y la agricultura climáticamente inteligente se convirtieron en pilares fundamentales dentro del Marco de Políticas Agrícolas Nacionales (NAPF, por sus siglas en inglés).

La integración de la agroecología en las políticas nacionales ha sido un proceso que tomó tiempo. Dado que el concepto es relativamente nuevo para muchos formuladores de políticas, el primer paso fue promover una comprensión profunda de sus 13 principios a través del marco HLPE. En particular, subrayamos cómo un enfoque agroecológico puede combatir el cambio climático y liberar a los agricultores de la dependencia de insumos agroindustriales costosos.

Este proceso se ha llevado a cabo a través de una serie de desarrollos inclusivos de políticas con múltiples actores, liderados por el Ministerio de Agricultura e involucrando a pequeños agricultores como Nelson, así como a otros grupos expertos en agricultura sostenible, entre ellos el Centro de Permacultura Fambidzanai en Harare y VSO, que promueve la agroecología en toda África.

"Esto marca el inicio de una nueva era: actores gubernamentales y no gubernamentales co-creando una política que puede transformar el panorama agrícola."
- Simba Guzha

Este diverso grupo de actores colaboró en la formulación de la Política y Estrategia de Promoción de la Agroecología propuesta por el NAPF, que se espera sea adoptada en 2024. Este inspirador plan no solo prioriza la adopción y el avance de las prácticas agroecológicas, sino que también reconoce la necesidad de desarrollar capacidades, realizar investigaciones e invertir en proyectos agroecológicos. El plan incluye intercambios entre agricultores convencionales y agroecológicos, aprendizajes entre pares para compartir conocimientos, y programas gubernamentales de extensión enfocados en la ampliación y garantía de resultados de calidad.

El objetivo es crear un entorno propicio para los agricultores que están en proceso de transición de métodos de cultivo convencionales a prácticas más sostenibles y regenerativas, al mismo tiempo que se celebra la sabiduría indígena, el conocimiento local y las soluciones impulsadas por la comunidad. Esto marca una nueva era de cooperación, uniendo a actores gubernamentales y no gubernamentales en la creación conjunta de una política con el potencial de transformar el panorama agrícola.

Naturalmente, ha habido dificultades y obstáculos en el camino. Los beneficiarios de la agricultura convencional, que depende de insumos intensivos, incluidos los productores de agroquímicos con fuertes afiliaciones políticas, han resistido los cambios propuestos en los marcos de políticas. Lograr un equilibrio entre los intereses de las diversas partes interesadas —agricultores/as, empresas agroindustriales, grupos ambientalistas y consumidores/as— ha resultado un desafío en ocasiones.

Además, la conciliación de prioridades y demandas contrapuestas por parte de los responsables de políticas ha llevado a que, en ciertos momentos, el proceso quedara en segundo plano. Sin embargo, el apoyo fundamental del gobierno a la transformación agrícola y el éxito demostrado de la agroecología en el terreno han permitido una integración relativamente fluida de la práctica a la política en los últimos dos años.

Nelson Mudzwinga señala los diversos principios agroecológicos que aplica en su granja. Foto: Christopher Chinyoka

Impulso para la construcción de un movimiento liderado por agricultores

Nelson: La incorporación de la agroecología en el marco de políticas nacionales ha traído consigo una poderosa ola de cambio en Zimbabue, y ahora nos encontramos a la vanguardia de un movimiento que está moldeando el futuro de la agricultura en el país. La promoción de la agroecología se ha convertido en una parte esencial de mi vida. Actualmente, trabajamos con nuestros socios de la sociedad civil para impulsar la adopción de la política de agroecología de Zimbabue, mediante reuniones con agricultores/as y responsables de políticas en todo el país. Nos hemos convertido en capacitadores y mentores, compartiendo nuestro conocimiento y experiencia con otros en Shashe que están ansiosos por adoptar prácticas agroecológicas. El sentido de comunidad y colaboración se ha fortalecido, a medida que agricultores de otras regiones se reúnen para intercambiar ideas, aprender de las experiencias de los demás y abogar colectivamente por más recursos y apoyo.

Defender el reconocimiento y el inmenso potencial de la agroecología nos ha fortalecido tanto como pequeños agricultores/as como comunidad. Sabemos que debemos mantener un diálogo constante con el gobierno para asegurar el éxito a largo plazo de este enfoque transformador de la agricultura.

Simba: Desde sus gallinas «roadrunner» de corral hasta sus operaciones de compostaje orgánico, la finca de Nelson irradia esperanza y abundancia. Muestra el enorme potencial de la agroecología para la adaptación climática y el desarrollo comunitario, y sirve como fuente de inspiración para agricultores/as y responsables de políticas en Shashe y más allá.

Foto: Tracey Sibanda

Autores: Simba Guzha trabaja con VSO, especializándose en seguridad alimentaria y agroecología. Dirige el proyecto ACTIVE en Zimbabue, Mozambique y Esuatini. Nelson Mudzingwa es el coordinador nacional del Foro de Agricultores Orgánicos de Pequeña Escala de Zimbabue (ZIMSOFF). Es un pequeño agricultor con años de experiencia en agroecología. Contacto: simba.guzha@vsoint.org

Este artículo forma parte del número 1-2024: Políticas para la agroecología