En las tierras donde el pueblo Mi’kmaq ha cultivado y cuidado sus formas de alimentación durante milenios, jóvenes agricultores y trabajadores agrícolas de la Unión Nacional de Agricultores (NFU NS), en la provincia canadiense de Nueva Escocia, o Mi’kma’ki, se están sumando al esfuerzo por la soberanía alimentaria. En esta entrevista, Jessie MacInnis y Paul Wartman comparten con Martha Caswell, de Rooted, cómo su movimiento intergeneracional e intercultural está construyendo redes de aprendizaje vinculadas a la tierra y consolidándose cada vez más como una voz fuerte en favor de la agroecología.
¿Por qué la agroecología? ¿Por qué aquí y ahora?
Jessie: La agricultura nunca ha sido realmente una prioridad aquí, en Mi’kma’ki o Nueva Escocia. Desde la época colonial, la mayor parte de la atención se ha centrado en la extracción de minerales y la silvicultura, ya que el gobierno ha construido la narrativa de que necesitamos industrias extractivas para prosperar. Nueva Escocia/Mi’kma’ki es una provincia relativamente pobre en términos de PIB en comparación con el resto del país, y la extracción sigue siendo enfatizada como la principal vía a seguir.
Sin embargo, dado que la agricultura es un sector en crecimiento, la NFU se encuentra en un momento crítico para asegurar que el número creciente de pequeñas fincas que apoyamos esté alineado con los principios y el movimiento de la agroecología. Esto es especialmente importante dada la crisis de relevo generacional que enfrentamos: la edad promedio de las y los agricultores en el llamado Canadá era de 56 años según el censo agrícola de 2021, y se proyecta que aumente. Para mí, la agroecología es la única vía para asegurar que las y los jóvenes agricultores puedan garantizar medios de vida en la agricultura.
JESSIE MACINNIS (35) es madre, agricultora agroecológica de primera generación, integrante de la junta directiva de la Unión Nacional de Agricultores en Nueva Escocia y una de las co-coordinadoras de La Vía Campesina en América del Norte. Cultiva junto a su hermana, Rebecca, en Mi’kma’ki, más específicamente en el suroeste de Nueva Escocia o Kespukwitk, que se traduce aproximadamente como “fin de la tierra” o “donde termina el curso del agua”. Es candidata a doctorado en la Universidad de Manitoba, donde investiga cómo las juventudes están contribuyendo a La Vía Campesina y, de manera más amplia, a la soberanía alimentaria y la agroecología.
Foto: Meagan Hancock
Paul: Nos enfrentamos a una policrisis. La raíz griega de la palabra “crisis” significa “punto de inflexión en las decisiones”. Así que, en medio del colapso climático, la concentración corporativa, la degradación y el colapso de la biodiversidad, la pérdida de ingresos agrícolas, una creciente crisis de salud mental y muchas otras cosas que convergen, tratamos de ver este momento como una oportunidad. Para nosotros, esto refuerza la necesidad de masificar la agroecología.
Aprecio mucho la explicación de Miguel Altieri, que plantea que para escalar la agroecología se necesitan tres elementos principales: 1) Las personas que producen alimentos, medicinas y aquello que los seres humanos requieren según su cultura; 2) El movimiento social - las organizaciones en las que participan quienes consumen y que apoyan a quienes producen, y 3) Políticas públicas favorables y responsables políticos que respalden a las personas que trabajan con la tierra y el agua. Estas ideas me ayudan, y creo que a todos nosotros, a organizarnos mejor. Es evidente que ya estamos en un terreno muy fértil aquí.
PAUL WARTMAN (35) es padre, agricultor de primera generación y facilitador. Vive un poco al norte de Jessie, en un lugar llamado Centrelea. Junto a su pareja, Ilana, y sus hijos pequeños, cultivan hierbas medicinales y gestionan un vivero de árboles de nuez y plantas medicinales: Floreren Farm. Paul también forma parte de la Unión Nacional de Agricultores en Nueva Escocia/Mi’kma’ki como miembro de la junta y como integrante de una familia agricultora.
Foto: Paul Wartman
Jessie: Como pequeña agricultora, siempre he sentido que podía encontrar información sobre los aspectos técnicos de la agricultura. Pero no sentía que tuviéramos las redes necesarias para hablar de lo que realmente significa desafiar las estructuras de poder de nuestros sistemas alimentarios y nuestras posiciones como agricultoras, agricultores y trabajadores agrícolas con distintos niveles de privilegio. Fue realmente mi tiempo compartido con otras y otros jóvenes de todo el mundo a través de La Vía Campesina lo que me ayudó a entender por qué la agroecología era importante para mí y por qué quería traerla de vuelta e intentar comprender cómo encaja aquí, en nuestra comunidad agrícola.
En la Unión Nacional de Agricultores hemos estado utilizando la agroecología como un marco conceptual, pero nuestro énfasis está más en explorar nuestra situación a través de un proceso colectivo. Invitamos a las personas a compartir sus experiencias y realidades, y a mirar las causas de fondo en nuestro contexto: ¿qué fuerzas están perpetuando los desafíos que enfrentamos nosotros y nuestras comunidades? Una vez que comenzamos a compartir puntos en común en nuestro análisis, podemos señalar la agroecología como un conjunto de principios y metodologías orientadoras, nombrándola como un camino a seguir.
Entonces, ¿son las juventudes quienes están impulsando la agroecología en su territorio?
Jessie: Las y los jóvenes en la Unión Nacional de Agricultores, en general, son en su mayoría personas que trabajan la tierra por primera generación. Seis de los siete miembros originales de la junta de la NFU en Nueva Escocia/Mi’kma’ki tienen 35 años o menos. Creo que muchas y muchos de nosotros llegamos a la agricultura desde valores políticos. Ahora esto nos está uniendo para intentar construir un espacio organizativo que represente por qué cultivamos y la visión que compartimos en torno a la soberanía alimentaria. Muchas de las personas que han participado en La Vía Campesina han sido profundamente influenciadas por el aprendizaje de la agroecología dentro de un marco de solidaridad global. Las juventudes están muy interesadas en conectar ese internacionalismo con su trabajo en las fincas y con su incidencia política a nivel local.
Las juventudes están muy interesadas en conectar el internacionalismo con su trabajo en las fincas
Es importante contar con un fuerte intercambio intergeneracional, porque la realidad es que la edad promedio de las y los agricultores aquí supera los 55 años, y queremos que también estén presentes. Nuestro objetivo actual es hacer crecer la Unión Nacional de Agricultores, posicionándola como un espacio abierto y acogedor para agricultores, trabajadores agrícolas y aliados una comunidad agrícola donde puedan compartir y aprender juntos, enraizada en la solidaridad y el apoyo mutuo.
Paul: Las raíces de nuestro movimiento se revitalizaron cuando se realizó el retiro de juventudes de la NFU en Nueva Escocia/Mi’kma’ki en el invierno de 2023. Al final del encuentro, invitamos a la comunidad en general, incluyendo a miembros mayores de la NFU, a reunirse para pensar cómo hacer crecer nuevamente el movimiento. Por votación, decidimos avanzar con la agroecología como nuestra principal prioridad. Fue importante contar con la presencia y participación de los miembros mayores para que todos pudiéramos comprender la historia mientras planificábamos hacia adelante.
En 2025, una joven tomó la iniciativa de crear un capítulo en Nueva Escocia del Grupo de Trabajo de Solidaridad Indígena de la NFU. Esto ocurrió cuando agricultoras indígenas de la NFU, Celeste Smith y Natasha Anderson, organizaron una sesión sobre Land Back en la convención nacional de 2025, que nos inspiró profundamente. Después, la delegación intergeneracional de Nueva Escocia quiso comprometerse a fortalecer las relaciones con el pueblo Mi’kmaq.
Al hablar de agroecología, sabemos que su relevancia va más allá de agricultores y trabajadores agrícolas, que es el enfoque principal de la NFU. En ese sentido, es importante reconocer que, aunque aportamos este lenguaje y estos principios de agroecología y soberanía alimentaria, el pueblo Mi’kmaq ha practicado la autodeterminación alimentaria en esta región desde tiempos inmemoriales. Creemos que no puede haber soberanía alimentaria sin soberanía alimentaria indígena.
Aquí, la NFU está construyendo relaciones con quienes cuidan los sistemas alimentarios Mi’kmaq, y nos acercamos a estas relaciones con humildad y desde el principio de Etuaptmumk o “visión de dos ojos”, compartido por el anciano Mi’kmaq Albert Marshall.

A comienzos de marzo de 2026, el Grupo de Trabajo de Solidaridad Indígena —compuesto ahora por ocho jóvenes y dos personas mayores— decidió responder directamente a una solicitud del anciano Mi’kmaq Ernest Johnston. Ernest compartió historias de traición por parte del gobierno colonial canadiense, el desplazamiento y la concentración del pueblo Mi’kmaq en reservas, y la falta de respeto a sus derechos para acceder a sus alimentos y medicinas tradicionales en todo Mi’kma’ki. Dejó claro que recuperar el acceso a la tierra, los alimentos y las medicinas es fundamental para la reconciliación y el fortalecimiento de la soberanía indígena.
En respuesta, el Grupo de trabajo está contactando a Ulnooweg y a huertos comunitarios liderados por el pueblo Mi’kmaq para ofrecer apoyo mediante el cultivo de plantas y medicinas tradicionales que luego serán compartidas con ellos. Quienes tienen acceso a tierra también están explorando la posibilidad de sembrar estas plantas como parte de una red que facilite el acceso seguro a la tierra para miembros de la comunidad Mi’kmaq.
¿Hay otras formas en que la agroecología está creciendo en la región?
Paul: La Unión Nacional de Agricultores de Nueva Escocia/Mi’kma’ki decidió organizar una serie de intercambios después de votar colectivamente por priorizar la masificación de la agroecología.
Jessie: A comienzos de 2024 lanzamos una convocatoria amplia a través de redes sociales y redes existentes, dirigida a quienes estuvieran interesados en organizar lo que llamamos “Intercambios de Agroecología”. Invitamos a agricultores y trabajadores agrícolas a postularse para ser anfitriones y proponer eventos que incluyeran tres momentos: una comida, un bloque técnico y un bloque de discusión. No impusimos una metodología específica, pero ahora, después de haber organizado siete u ocho, contamos con una especie de caja de herramientas. Aunque estos eventos están orientados a agricultores y trabajadores agrícolas, también hemos tenido una buena participación de personas de la comunidad local y de zonas urbanas.
Organizamos el primer intercambio en nuestra finca en mayo de 2024, y lo que más me llamó la atención fue el entusiasmo palpable entre quienes asistieron por crear intencionalmente espacios de diálogo y aprendizaje mutuo. No me sorprendió que todas las personas que asistieron fueran jóvenes. Las discusiones sobre agroecología en Nueva Escocia, incluso antes de estos encuentros, ya estaban siendo impulsadas por las juventudes.
Fue realmente mi tiempo con otras y otros jóvenes de todo el mundo a través de La Vía Campesina lo que me ayudó a entender por qué la agroecología era importante para mí
Hice una breve presentación en mi sala de estar con una introducción a los principios de Nyéléni, mi experiencia con La Vía Campesina y la escuela de agroecología IALA María Cano en Colombia, que tuve la oportunidad de visitar en 2023. Tuve la impresión de que para algunas personas era su primer contacto real con el concepto de agroecología. Una persona, trabajadora de la tierra y herbolaria con experiencia en permacultura, se sintió especialmente interpelada y dijo que esto era justo lo que estaba buscando: un conjunto de principios que encajara mejor con sus valores y su práctica. Fue muy emocionante poder ofrecer un espacio para que las ideas se fueran gestando.
Paul: En los intercambios de agroecología, damos la bienvenida a cualquier persona de la comunidad. Nuestras hijas e hijos participan, también los de las vecinas y vecinos, y esperamos que estos espacios atraigan a más jóvenes interesados en la agroecología.
Como educador de personas adultas, me resultó muy valioso aprender el concepto de praxis: cómo llevamos la teoría a la acción. Y cuando trabajamos con más jóvenes, incluyendo a nuestras hijas e hijos, ¿cómo partimos de la realidad de cada persona? A veces el lenguaje y la teoría están en un nivel más avanzado. Podemos hacerlos más accesibles estando juntos en la tierra, mezclando el vocabulario de la agroecología con términos más familiares o utilizando actividades creativas que ayuden a las personas a sentirse más conectadas y seguras al experimentar con nuevas ideas. Al final, de eso se trata: de crear vínculos y ayudarnos mutuamente a comprender estas cuestiones de poder y soberanía alimentaria, y cómo se manifiestan en nuestros propios territorios.

En uno de los intercambios invitamos a personas del sistema alimentario local, agricultores, dueños de tiendas y políticos, y compartimos la definición de agroecología. Luego practicamos explicarla como si tuviéramos seis años, usando un lenguaje sencillo. Fue muy bonito porque, mientras jugábamos con esto, lo enraizábamos en el marco más amplio de la agroecología y la soberanía alimentaria. Y la gente decía: “yo ya hago esto, solo que con otro nombre”, o “¿cómo me conecto con este principio de priorizar el acceso a la tierra para mujeres y jóvenes?”, o “¿cómo paso de usar insumos locales a reconocer cómo las estructuras corporativas limitan esa posibilidad?”. Después fue interesante ver a esas mismas personas en otros espacios, como juntas de organizaciones, utilizando ese lenguaje y aplicando los principios de la agroecología. ¡Eso es una señal de éxito!
Jessie: Nuestros intercambios de agroecología continúan; esperamos poder mantener un pequeño fondo para que más personas puedan acoger a miembros de la comunidad en sus fincas. Para seguir fortaleciendo el movimiento y ampliar nuestras herramientas colectivas, hemos invitado a la organización miembro de La Vía Campesina Boricuá, de Puerto Rico/Borikén, a visitarnos. Su modelo de brigadas nos inspira mucho, y estamos entusiasmadas por la posibilidad de recibirles durante una semana y realizar formación Campesino a Campesino. Actividades de solidaridad como esta nos ayudan a imaginar cómo la NFU en Nueva Escocia puede ampliar su capacidad de formación política. Para nosotras, eso es un componente central del movimiento que estamos construyendo aquí.
Entrevista realizada por Martha Caswell, investigadora asociada en el Instituto de Agroecología de la Universidad de Vermont y miembro del consejo editorial de Rooted Magazine. Contacto: martha.caswell@uvm.edu
Este artículo forma parte del número 4-2026: Las juventudes liderando la agroecología.
